miércoles, 18 de octubre de 2017

Inktober #10: Gigante

Debía enfrentarlo para poder seguir adelante. Llevaba años pensando en ello y jamás se había animado, pero ya se había hartado y quería un cambio para su vida. Tomó aire, mientras intentaba tranquilizar su mente, y dio un paso hacía su padre. Era hora de enfrentar al gigante que se interponía en él y un posible futuro de éxito. "Quiero ir a la universidad", dijo firme ante la desagradable mirada de su progenitor.

martes, 17 de octubre de 2017

Inktober #9:Chillido

Un chillido resonó en el bosque y todos corrieron llenos de terror en sus rostros. Lo sentían acercarse detrás suyo y sus piernas se movían lo más rápido que podían para dejarlo atrás, en dónde lo habían encontrado. Alcanzaron a ver la carretera pero ya era tarde, estaba volando sobre ellos a punto de alcanzarlos. Ya nada podría salvarlos.

sábado, 14 de octubre de 2017

Inktober #8:Torcido

Aún recuerdo el momento en el que abrí los ojos,  todo era rojo y negro. El fuego me rodeaba, el aire caliente me sofocaba y el humo quemaba lentamente mis pulmones. Recuerdo cómo quise moverme y no podía. Mis piernas estaban atrapadas y mi brazo derecho estaba torcido en una dirección que me hizo revolver mi estómago. Mi mente estaba confusa y poco a poco mis oídos se despertaban para escuchar gritos y llanto de mi alrededor. De un momento a otro, mientras viajaba en un colectivo por la ruta yendo de viaje a visitar a mis padres, un fuerte ruido resonó en la oscura noche, acompañado de un frenado y gritos de quienes aún no se habían dormido. Habíamos chocado porque el conductor conducía sin haber casi dormido por cuatro días y hoy luchábamos para que se hiciera justicia, por quienes se habían ido y por quienes quedamos, incompletos pero vivos.

jueves, 12 de octubre de 2017

Inktober #7:Tímido

Él se sonrojó tímido mientras tomaba su mano y la miraba a los ojos.
Ella sonrió contenta mientras acercaba sus labios a los de su amado.
Kyamo —susurró suave él, lleno de vergüenza y enamorado, un sonido de un idioma inventado.
Kyumu —respondió correctamente ella, entre risitas, mientras unían sus labios.
Era sólo un beso entre enamorados, pero que con un par de palabras se declaraban entre sí amados.

Dedicado al chico que más amo.

¿Lo que quiero cuando quiero?

Quiero escribir. Me recuesto en la cama para dormir y las palabras se despiertan. Mientras cocino una hamburguesa y se calienta el agua en la olla para preparar puré, las palabras van y vienen por la cocina acosándome con escribir. Picándome con sus líneas y puntos para que les preste atención.

Quiero escribir. Una y otra vez estas dos palabras se repiten en ese orden y hacen eco en mi corazón. Llenan mi cabeza y se multiplican hasta desbordar, hasta explotar en un suave susurro. Gritan intentando escapar de mi para que el mundo se entere del deseo y mundos que guardo en mi interior. 

Quiero escribir. Mientras viajo en el colectivo rumbo a un destino planificado. Mientras hago el mismo camino a pie cuando regreso a casa. Cuando decido hacer un camino largo para tardar en volver a casa. Mientras cruzo el gran portón despidiéndome del mundo hasta que vuelva a vencer mis miedos. 

Quiero escribir. Cuando me ducho y canciones nacen. Cuando levanto mis manos para hablar con Dios. Cuando estoy sola en mi habitación. Incluso mientras estoy tomando mate, leyendo atrevidos escritores o viendo gente que ama y crece en los talentos que Dios puso en su interior.

Quiero escribir. Aún en los momentos más tristes y desgarradores, mientras siento como se me parte el corazón. Aún cuando no puedo creer la felicidad que vivo, en esos pequeños momentos en los que olvido lo partido que estoy. Cuando recibo sus te amo y cuando se despide para irse al instituto.

Quiero escribir. Ni un solo día deja de resonar en mi interior y fluye a través de mis manos cuando estoy frente al monitor. Las palabras se avergüenzan pero las ánimo a salir y las historias ya nacidas comienzo a escribir. Aún cuando alguien intenta detenerme, me quedo con esas palabras haciendo lo que cada día más quiero.

Quiero escribir. Hasta el fin de mis días, desde que despierto hasta en mis sueños. Aún cuando la página en blanco sea una ardua pelea o cuando las palabras no quieran venir en el orden más adecuado, me detendré un momento y donde sea que esté, sin importar quien vea o se imagine cosas, escribiré.

miércoles, 11 de octubre de 2017